martes, 4 de junio de 2024

DOLMEN DE LÁCARA

 DOLMEN DE LÁCARA.

Hemos pasado Nava de Santiago, camino de Aljucén. En la carretera, un indicador anuncia el dolmen de Lácara; al lado, hay  pequeño aparcamiento.

Un desconocido, nos dice que, desde allí al dolmen, hay 800-1000 metros, quizás algo más. Emprendemos ruta por amplia vía entre el verde y llamativo paisaje de la dehesa, siempre  delicioso  ver y caminar por él. En algún tramo, las aguas han deteriorado el camino y, las hierbas, se apoderan de los bordes.

Tras verde vaguada y  pequeña subida, allí está el dolmen de Lácara,  considerado el mayor  de Extremadura. Una joya sobre la que no podíamos imaginar su magnitud  y aún menos sus características.

Desde un lateral y, junto a panel informativo, contemplamos lo que queda del túmulo que, en sus orígenes, cubriría toda la estructura de piedra. Leemos que el eje mayor de su planta elíptica mide 35 metros y 28 el eje menor, estableciéndose su altura entre 6 y 7 metros. Otras informaciones, hablan de que el túmulo tendría carácter simbólico, se oficiarían ritos, indicaría prestigio y dominio del territorio.

Continuamos hasta la entrada del dolmen donde, otro panel, nos da más detalles acerca de la construcción. Informa sobre el vestíbulo de 6,20 metros de largo, sobre el corredor con bajo techo de 9,15 y sobre la cámara funeraria que oscila entre 4,5 y 5 metros de diámetro y, más de 4 de altura. Sería tumba colectiva y utilizada, según leemos, entre el Neolítico medio y finales del Calcolítico, aproximadamente un milenio. Posteriormente fue lugar habitado, expoliado, como tantos yacimientos arqueológicos e, incluso, dinamitado…

Después de la información recibida y primeras apreciaciones, es obligado recrearse en la observación de tan estupenda obra y hacerse mil preguntas sobre la ejecución, vida y creencias del hombre que habitó este territorio hace cinco mil años. Sin duda, una creación colosal, colectiva y de poderoso ingenio.

 Y por si acaso, el megalitismo, no es suficiente para satisfacer nuestras ansias de conocimiento y disfrute, ahí está un bellísimo paisaje adehesado que, para mayor deleite de los sentidos, tenemos a nuestro alrededor.



Túmulo



Vestíbulo



Corredor



Cámara funeraria y corredor



Corredor cubierto.


domingo, 5 de mayo de 2024

DIFERENTES FACIES DE UN MISMO MONOLITO

Naturaleza sorprendente.

Al contemplar la primera de las imágenes, difícilmente podríais pensar que todas las que mostramos a continuación, se corresponden con el mismo megalito, la gran piedra.


   












jueves, 15 de febrero de 2024

UN PAISAJE...

 


¿Cuántas veces habéis visitado el mismo lugar, cuántas habéis apreciado sus diferentes facies, cuántas sensaciones, emociones, sentimientos? ¿Habéis contemplado sus cambios con las estaciones, con los estados de tiempo, con vuestros propios estados anímicos, con la luz y las distintas horas del día, con cada uno de los cambiantes ingredientes del paisaje?

Si habéis reiterado idas y venidas al mismo sitio, seguramente guardáis  en vuestro interior imágenes y sensaciones diversas; quizás emociones inefables que el paisaje natural o humanizado transmite, un cúmulo de vivencias personales que fluyen in mente aunque el lugar no lo tengáis cerca.

¿Si en algún momento habéis visitado este lugar que os muestro, os ha sorprendido, os han hablado las piedras, ha dejado en vosotros alguna huella?

¿No admiráis ora un ingrávido coloso pétreo, ora un enorme menhir natural, ora un prehistórico bifaz, ora gigante amenazado por  cielo de tormenta, ora la luz, la flor y perfume de primavera, ora un mágico lugar, escenario de leyendas, ora abigarrado y melancólico paisaje otoñal, ora la luna sobre la piedra, ora el deforme rostro de un guerrero, ora un hermoso cuadro, ora vaticinadores destellos crepusculares, ora un remanso de silencio y paz…; siempre…, un aura de belleza?