sábado, 10 de abril de 2021

¿QUÉ SUGIERE?

 

¿Tiene algún significado, qué ha representado y qué representa, cómo se formó y cómo persiste, cómo lo vieron quienes nos precedieron lejanos, cómo lo sentimos quienes lo observamos?

No es una piedra cualquiera en el camino. Es un bolo granítico de facies diferentes, una peña caballera que la mano del hombre no mueve. Para algunos, una de tantas por los campos dispersas; para otros, seña de algo…, no sabemos qué. Ahí está, junto a abrigo rocoso de vivienda,  marmitas en las peñas berroqueñas, hermosas flores de primavera y tumba cimera desde donde contemplar el valle y la caballera piedra.

No lejos, obras humanas que resisten el paso del tiempo y los vaivenes de la Historia, que surgen aquí y allá entre la maleza en territorio altamente humanizado en el pasado  relegado hoy al olvido. 

Sin duda, rincón de múltiples interrogantes donde recrearse, admirar la vida pasada, la presente y siempre la belleza.
















viernes, 9 de abril de 2021

SIEMPRE SE DESCUBRE ALGO


Caminando, al apartar un escobón para abrirme camino, surgió como por arte de magia este interesante lagar de único recipiente, algo deteriorado en la parte más alta, adaptado al marco de roca aislada, más de dos metros de longitud, metro sesenta en la parte central y bocín muy bien conservado.

Ni en la primera ocasión ni en otras visitas había apreciado que en algún momento el lagar estuvo cercado por muro de piedra, quizás vivienda  circular como otras que aparecen en las inmediaciones. No podemos saberlo. Lo que sí llama la atención, además de esta nueva percepción, es la ubicación, los restos dispersos de antiguo poblamiento, tumbas excavadas en la roca, un lagar iniciado y otro de grandes proporciones.

Sin duda, un sorprendente y llamativo lugar.





martes, 9 de marzo de 2021

ASENTAMIENTO VETÓN.

Cuando en determinados grupos de personas hablamos sobre los grandes castros vetones de la provincia de Salamanca, Berrueco, Yecla, Merchanas, Saldeana, Irueña..., para el ajeno provincial suelen ser grandes desconocidos; cuando la conversación fluye entre los habitantes de la provincia es sorprendente que a muchos no les diga nada ni el nombre vetón ni el de cualquiera de los castros. Quizá, por esta razón,  en nuestras visitas a los castros siempre hemos encontrado soledad y paz para disfrutar de tan preciado patrimonio o grupos muy reducidos que en nada han interferido en el recorrido.

Si la ciudad de Salamanca es una joya, los paisajes serranos o de Arribes son fascinantes, las dehesas lugares por descubrir, los castros vetones son una maravilla constructiva, histórica y paisajística escasamente valorada.

Se trata de una riqueza patrimonial que a determinados niveles no tiene parangón a nivel nacional, que requiere conocimiento y mucha sensibilidad para valorar en toda su dimensión los lugares fortificados desde varios siglos a.C., aprovechados por los romanos y vigentes hasta el medievo.

Como ejemplo de majestuosidad, conservación y cuidado, de nuevo nos hemos fijado en el castro de Yecla de Yeltes, Yecla la Vieja. Mil doscientos metros de muralla, solamente interrumpida por las puertas de acceso, circundan el recinto habitado en el pasado. Llama la atención el espesor de los muros defensivos (entre seis y catorce metros), su altura (aproximadamente cinco en origen)  y los numerosos grabados en el granito ( más de cien), amén del soberbio emplazamiento sobre el arroyo Varlaña y el cercano encajamiento fluvial de Huebra y Yeltes.

Sin duda, una obra colosal que merece la pena conocer. Es paisaje e histórica cultura a poco más de una hora de la ciudad de Salamanca.