domingo, 18 de octubre de 2020

SINGULAR LAGAR RUPESTRE

 


Estamos ante un tipo de lagar en el que el hombre se ha aprovechado de lo que la naturaleza rocosa le ofrecía. En este caso, la concavidad natural.

Entre la diversidad de formas, tamaño, roca de excavación, mayor o menor complejidad, hallamos algunos lagares en los que la intervención humana se ha limitado a excavar un surco por el que fluyera el mosto realizando un rebaje en el mismo en el cual insertar probablemente la corteza de un árbol para dirigir el líquido a un recipiente. Es lo que pensamos tras contemplar varios lagares de características similares con escaso trabajo humano y cuyo rebaje en el canal coincide con el existente en muchos lagares de un seno bastante más elaborados. 

En aproximadamente medio kilómetro cuadrado nos encontramos con tres lagares que ofrecen mucha similitud en el aprovechamiento de la roca de granito. ¿Podrían ser los más primitivos o los de familias con menos medios?

DIFERENTES CARAS DE LA ROCA.



LAGAR


DETALLES



La concavidad tiene tres metros treinta por tres treinta.


lunes, 12 de octubre de 2020

DE SORPRESA EN SORPRESA.


 


La agradable tarde de otoño había deparado gratificantes sorpresas. Avanzaban las horas y se imponía el retorno a pie hasta la pista donde estaba aparcado el coche. Como la suerte y la intuición a veces se alían, al unísono que el sol seguía su curso, surgió un nuevo hallazgo. No sería el último antes de que declinara el día.

Visualizado un conjunto rocoso prominente, llamaba la atención la peña caballera en  difícil equilibrio. Tomando imágenes de la singularidad granítica, la percepción de un pequeño orificio en la parte superior fue el móvil, pista e inclinación para subir al peñasco. Lo intuido se convertía en admirable realidad. En lo alto, un lagar rupestre, sorprendente por ubicación teniendo en cuenta la situación de otros muchos y la abundancia de lanchones graníticos a nivel de suelo donde poder excavar.









Aquel promontorio, visualizador de hermosas perspectivas, planteaba numerosos interrogantes, la labra en altura, el acceso, los pequeños pasos labrados, las oquedades, unas naturales y otras de intervención humana… ¿Qué razones tuvo el hombre para elegir y tallar semejante lugar? ¿Fueron móviles nacidos del alma, de las sagradas creencias, de la contemplación, de una ocultación económica…? Nunca sabremos los motivos reales aunque nos preguntemos una y mil veces acerca de ello y nos sintamos perplejos ante el quehacer humano del pasado.


Junto al peñasco de facies diversas, vertical, diaclasado, con accesible pendiente, una tumba semienterrada.



 En el camino de vuelta, tres nuevos lagares rupestres, dos de una cavidad y otro con calcatorium y lacus.


OTRAS CARAS DEL ROQUEDO