miércoles, 12 de abril de 2017

¡SORPRENDENTE!

En los alrededores de esta primitiva excavación en roca de granito hubo en el último tercio del pasado siglo viñas, campos de cereal, huertos, tierras de fresón y áreas de monte aprovechadas para el pastoreo.

Nada queda de los cultivos. Grandes retamas, zarzas, jaras, carrascas y matas de roble se han apoderado del territorio en el que los muros de los bancales aparecen derruidos.


Ante la huella remota, evidentes vicisitudes de la Historia y los radicales cambios de los últimos tiempos cabe preguntarse si algún día este paisaje sufrirá una nueva transformación…